Entradas

Mostrando entradas de julio, 2017

Qué se le va a hacer

Siento decepcionaros pero hoy puede que no haga un escrito tan y tan triste como todos los demás. Me sabe mal. De verdad. Esto se me hace bastante raro. Digamos que la dosis me ha venido bien. El aumento ha hecho que deje de tener esos pensamientos tan oscuros dentro de mi ser. Por fin. No es que salte de alegría cuando me levanto, o que viva en una nube de felicidad y todo de color de rosa...pero al menos he dejado de no tener ganas de vivir. En fin. Prosigo. ¿Sabéis esa sensación de solo pensar en algo y encontrarte en el mejor sitio donde podrías estar porque hay ese algo? Me remonto al sábado pasado. Un día de fiesta nocturna, fiesta de pueblo. Todo parecía ir normal, nada sorprendente. Mi típica mezcla de ginebra con zumo de piña, mis cigarros industriales...Dando vueltas por ahí, sin saber qué hacer exactamente. Todo era demasiado corriente. Todo me resultaba demasiado absurdo. Así que no tenía esperanzas. Pensaba que la noche iba a seguir igual. Pero no. Me equivocab...

La verdad, no lo sé

No sé ni por donde empezar a escribir. ¿Qué deciros? Hay tanto que quiero sacar de mi mente... Hará un par de días me dispuse a encender las únicas dos velas que tengo en casa, las puse en el baño, ahí al lado de la bañera. Puse de fondo la canción Same Love (la única que puede relajarme del todo) y me estiré, ahí, con el agua. Exfoliándome las piernas. Duré poco, la verdad, me ponía nerviosa el hecho de intentar relajarme (sé que puede sonar raro) así que salí, me vestí y simplemente seguí con mi sufrimiento.  Estos días he notado que he llegado al límite. Sé que no es bueno querer morir. Y, siempre lo digo, nunca me quitaría la vida porque tengo esperanza, pero, muchas veces, te preguntas porqué sigues viviendo si tampoco estás haciendo nada.  Busqué por internet información sobre la depresión, los tipos que hay, síntomas, tratamientos...Y ahí ponían que una de las soluciones es buscar cosas qué hacer, hobbies, deporte...Pero es que la gente no entiende qu...

Vitae

Querida Vida, Cuando te conocí, no pensaba que fueras a ser así. Cuando salí de ese vientre no lloré, desconozco el porqué, pero después de la primera palmadita, ya no paré. Y no he parado. Aún sigo llorando. Aún sigo sacando lágrimas, hasta más que antes. Siempre he sido una persona que vivía buscando la felicidad. Queriéndose encontrar a sí misma, queriendo ser especial. Pero parece ser, que nunca he llegado a lograr lo que más quería. Debo decirte, Vida, que por muchos malos ratos que me hayas hecho pasar, sigo sin haber aprendido nada. Supongo que debe ser porque me niego a aceptar todo ésto. Dicen que lo que no te mata te hace más fuerte. Sigo siendo débil a día de hoy, incluso más sensible que antes, incluso más frágil que cuando nací. Me han aparecido miedos que antes desconocía. Dicen que cuando uno llora, se desahoga, que va bien para depurarse. A esto debo añadir, que si no fuese por sueño, podría haber llorado horas y horas, y, añado, en ningún momento me he sentid...