¿Qué coño me está pasando?

Si os digo la verdad no sé como puto empezar con este escrito. Tengo tantas cosas dentro de mí, pero ninguna tiene nombre. Y ese es el problema, y es ahí donde debo crear una solución.

¿Qué coño pasa dentro de mí? ¿Por qué pasa todo lo que está pasando? ¿Por qué no puedo cambiar?

Vivo en un espiral, en un bucle. La cago, veo que necesito cambiar, no cambio, la vuelvo a cagar. Y así día tras día, cada día cagándola más, cada día siendo más gilipollas.

No es que no pueda cambiar, lo sé. Es que no doy el paso de cambiar. Y reflexionando es porque siempre quiero tener la razón. Aunque yo vea que me estoy equivocando, muy en el fondo de mí creo que mi actitud tiene una justificación. Y muchas veces no la tiene. Lo he hecho por mala, por idiota, por mala persona.

Estoy harta de hacerme la víctima. Durante todo este blog he hablado de desgracias. Por una parte porque estaba hecha mierda por dentro, después porque estoy ejerciendo el victimismo y por último porque siempre me han gustado más los escritos tristes y trágicos a los positivos tipo todo está happy.

A día de hoy ya no me gustan nada esos escritos porque es ahí donde veo constantemente el victimismo del cual me quiero deshacer.

He pasado por cosas en la vida, cosas mejores y cosas peores. Pero eso no quiere decir que tenga que ser una persona amargada que lo único que puede recordar son los problemas. Estoy harta de quedarme con la parte mala de todo, de todo lo que pasa en esta puta vida.

Estoy harta de recordar más todo lo que me ha hecho daño, que todo lo que me ha hecho feliz.

Vivo con rencor y con orgullo por ese motivo, por tener en cuenta toda la parte negativa de las personas, concretamente de una. Estoy harta de esta situación porque le estoy haciendo daño.

Quiero con todas mis fuerzas a una persona y me comporto así. No tengo perdón.

Y no, nadie puede entenderme.

Y ahora lo entiendo todo. Ahora entiendo porque siempre decía en los escritos que nadie intentara entenderme, que no lo iba a hacer. Y era porque ni yo misma me estaba entendiendo.

Toda mi vida he inventado justificaciones para que mis actos tuvieran un sentido. Debería haberme dado cuenta que siempre he estado viviendo sin pensar las cosas, viviendo sin un punto fijo. En lo único que he pensado ha sido en los estudios. ¿Y todo lo demás? ¿A dónde va a parar?

Los estudios no son la vida ni la vida son los estudios. La vida es mucho más. Y ahora mismo prefiero saber vivir antes que ir sacando buenas notas. Las notas son solo números, la vida es lo que se tiene que vivir. Pero la estoy viviendo mal, la estoy viviendo culpando a todo menos a mí.

Pienso que estoy mal porque la vida me provoca ciertas situaciones que me duelen. Y no joder, no es así. No se tiene que pensar así.

Si estoy sufriendo es porque soy subnormal y no aprendo de las experiencias que voy viviendo en mi día a día. Como he dicho, se me queda retenida la parte mala de todo y el aprendizaje me lo paso por el forro.

¿Puedes parar ya Laura? En serio, me estás dando demasiada rabia.

Debo dejar ir ese victimismo, esa negatividad, esa amargura que vive dentro de mí.

Debo vivir bien (que es mejor que vivir).

Es cierto que no lo he hecho conscientemente pero he estado utilizando a una persona para quitar mis penas y mis dolencias. Y esto conlleva graves problemas:

Primeramente las cosas no se solucionan así, y tampoco hace falta esperar tantos años a solucionarlas. Es cierto que hace unos 6 años viví algo que me rompió, algo que me dolió demasiado. Pero lo dejé pasar. Estaba sufriendo tanto que vi que la única solución era pasar del tema, intentar no pensar en ello, olvidarlo. Pero es imposible hacer eso. Todo queda dentro de tí si no lo dejas ir. Lo que debería haber hecho hubiese sido hablar del tema más profundamente, sacar todo de mí y, sobre todo, hacerme valer. Debería haberme separado de la persona que me hacía daño porque eso no dejaba que yo pudiera superarlo todo.

Segundamente este acto ocasiona muchísimo daño. El problema ha sido hacer daño tanto a mi como a la persona que me ha estado ayudando y que lo ha dado todo por mí. Me siento como una mierda al pensar que por mi culpa ella está así de mal. Que todo lo he provocado yo, con mis estupideces de niña pequeña.

Si, pasan cosas en la vida que te pueden hacer daño, que te pueden hacer sufrir, pero joder, ¿hace falta estar sufriendo tantos años sin avanzar ni un poco? Se me veía mal porque ocultaba todo mi dolor, porque no quería hablar del tema, etc. Llega la persona con quien hablo de todos estos temas y me libero. Pero mi actitud sigue siendo una mierda.

Sinceramente no la he utilizado de forma consciente. O sí. Me explico. Muchas veces buscamos el amor, buscamos a una persona porque nos sentimos con falta de cariño, porque necesitamos ese afecto, esa atención, esa ilusión de querer volver a vivir. Y al querer eso es como que estás haciendo que tu felicidad sea una persona. Pero claro, eso no es factible a largo tiempo. Básicamente porque le estarás cargando todo tu dolor a esa persona y también porque tu misma seguirás igual de mal. Ese no es el camino.

Todo tiene una solución. Y la solución siempre está dentro de tí. Cuando empiezas a pensar que algo no se puede solucionar porque no depende de tí sino de otra persona, ahí estás siendo una víctima. Solo te necesitas a ti misma para solucionar de verdad lo que tienes dentro. Obviamente muchas veces necesitas otra persona que te haga abrir los ojos, que te enseñe la realidad de tu vida si tu no la llegas a ver por ti misma. Y esa persona ha sido mi amor, el amor de mi vida. Y le agradezco todo, le debo la vida.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Y de golpe llega (parte 3)

Y de golpe llega (parte 1)

Tremebundo