Y de golpe llega (parte 2)
Y si, la noche en que supe que ya se había ido con otras, fuimos a buscar la cena al McDonald's.
Aunque hacíamos como si no hubiese pasado nada, todo había cambiado. Yo ya no la veía con los mismos ojos. Sentía un cierto asco cuando me tocaba o me besaba. Aún así, no lo evitaba. Porque eso me hacía saber que aún me seguía queriendo. Que aún seguía siendo especial.
A parte de verla diferente, empecé a vivir con un miedo constante. Miedo a que se volviera a ir. Y que se fuera otra vez varias noches. Pensé que si ya lo había hecho una vez, lo seguiría haciendo no sé cuantas veces.
Y así fue. Porque a raíz de ahí cada pocos días se iba a dormir fuera. Y durante el día trabajaba o quedaba con alguien Ya no supe nunca más si quedaba con una amiga de verdad o si era un rollo. Tampoco sabía si siempre se liaba con la misma chica o iba variando.
Pero a raíz de esas dos noches que salió de fiesta y lo pasé tan mal, no le volví a mirar la ubicación. Empecé a no querer saber nada de lo que hacía porque así no sufría tanto. No quería explicaciones. No quería nada. También hay que decir que ella también prefería no explicarme nada.
Y así fue como pasamos a comportarnos como dos putas desconocidas.
Empecé a preguntarme: ¿Vale la pena tener una relación así? Si cuando estamos solas es como si no estuviéramos...y vivía con un pensamiento constante: ¿cuándo se volverá a ir? ¿hoy pasará la noche en casa? ¿estará en casa cuando yo llegue? ¿me volveré a sentir otra vez abandonada? ¿sola? ¿por qué no puedo yo conocer a alguien y hacer como ella? ¿por qué no puedo dejarlo todo y rehacer mi vida?
Y aún tener mucho miedo a que pasara, pasaba. Se iba. Aunque yo le pidiese de hacer un plan juntas. Aunque yo le pidiese atención. Aunque yo le pidiese mimos. Aunque yo le pidiese una bonita relación aunque fuese abierta.
Yo le decía: No me parece bien tener una relación abierta pero al menos, si la tenemos, que aprovechemos bien el tiempo que pasamos juntas. Que sea de calidad. Y que hablemos de cosas.
Pero la realidad era que no sabíamos de que hablar porque claro, no le iba a preguntar: ¿y que tal ayer? ¿qué hiciste? ¿qué novedades tienes en tu vida? Porque entonces tendría que responderme: pues nada, aquí quedando con tal, follándomela, pasando tiempo con ella, siendo feliz...y tú no entras en esos planes.
Y, aunque sus actos demostraran eso, no era capaz de decírmelo con palabras. Se callaba. Y eso aún me hacía odiarla más. ¿Por qué no dejaba las cosas claras?
Un día estábamos en casa y decidimos mirar "Como conocí a vuestra madre" (era la serie que estábamos mirando durante esa temporada). Yo le tenía que suplicar que nos abrazáramos en el sofá. Que estuviéramos juntas. Ella se durmió. Yo al cabo de un rato también. Por una parte solo quería sentirla y ya. Me sentía bien y mal, era una sensación extraña. Me sentía bien porque al menos estábamos juntas y no estaba sola. Pero luego me sentía mal porque yo era quien abrazaba a mi novia mientras ella descansaba para poder irse con otra con todas las fuerzas del mundo. Literalmente era así. Venía a casa a recomponerse, a ducharse, a arreglarse, a descansar. Pero luego bien que se iba hasta las tantas por ahí o no pasaba por casa. Y yo, obviamente, no sabía ni lo que hacía, ni donde iba, ni con quien, ni a qué hora iba a volver. Yo no entraba dentro de sus planes, de su vida, de sus decisiones o de sus pensamientos. Yo pasé a la nada. A no ser absolutamente nada para ella. No me tenía en consideración. No me tenía ningún respeto.
Y yo seguía chupándole el culo.
Pues ese día que estábamos en el sofá haciendo la siesta, cuando ya nos despertamos, ella cogió el móvil (como siempre). Y se fue a fumar al balcón. Eso no era normal en ella. Siempre fumaba dentro de casa, en el salón. Pero esta vez quería intimidad. Yo le pregunté: ¿por qué te vas fuera? ¿no quieres quedarte aquí conmigo? Y ella me dijo que no, que quería ir al balcón. Y yo, tonta de mí le pregunté: ¿puedo venir a fumar contigo? Ella me respondió que no, que quería estar sola.
Yo ahí volví a llorar, a hundirme, a sufrir. Sentía que estábamos juntas pero a mil años luz la una de la otra. Incluso estando conmigo se iba. Se iba al balcón a hablar con la otra o las otras.
Duele incluso recordarlo. No por lo que fue, porque ya pasó, sino por como actué yo. Sin hacer nada. Sin hacerme respetar. Sin irme de donde no me querían.
Aguanté. Aguanté muchísimo. Aún no entiendo muy bien el porqué. Seguramente la respuesta sea la dependencia emocional que tenía hacia ella. La visión de que mi vida se acababa sin ella. Pero claro, mi vida ya no era vida desde que ella hacía esas mierdas conmigo.
Hubo una noche que se volvió a ir. Me dijo que no tardaría mucho en venir, yo supuse que sobre las 2 de la madrugada ya vendría, como muy tarde. Yo estaba en la cama intentando dormir pero no podía de ninguna manera. Sentía una opresión en mi pecho, me costaba respirar y solo quería desaparecer. Quería que todo esto pasara, que fuera una pesadilla, que se pudiera volver a atrás y que nunca se hubiese tomado la decisión de tener una relación abierta. Pero claro, eso ya no se podía cambiar. Entonces sentía impotencia. Y lo que seguía haciendo era esperarla.
Me acuerdo que escuchaba coches por la calle y siempre que escuchaba uno pensaba que sería ella. Entonces afinaba el oído para intentar descubrir si se abría al puerta del garaje, porque eso significaría que había más posibilidades de que fuera ella. Algunas veces pensé que si, que era su coche, que volvía...pero pasaban como 15 minutos y no subía nadie a casa. Así que me volvía a entristecer. Ya os digo, eran emociones muy contradictorias. La odiaba pero necesitaba que volviera a casa. En definitiva, muy tóxico. Por fin, sobre las 5 y algo de la madrugada llegó a casa. Llegó de buen humor la verdad, y estuvo un poco mimosa conmigo. Eso me sirvió para calmarme y poder dormir. Pero aunque tuviese demasiadas ganas de que volviese, cuando ya estaba ahí, en la cama, a mi lado...no sentía nada. Es cierto que se me iba la ansiedad, pero tampoco sentía felicidad, ni alegría, ni ilusión, ni nada. Simplemente tranquilidad porque sabía que estaba en casa y no estaba por ahí con nadie más.
Muchos días le decía de hacer algún plan y a última hora me lo anulaba, si le surgía otro plan mejor claro.
Como tenía mucha ansiedad por yo no tener ningún plan y tenerme que quedar en casa sola, empecé a usar mucho Tinder, Wapa y todas las aplicaciones posibles. No buscaba enamorarme ni liarme con nadie, simplemente buscaba una amistad con quien pasar el rato y sentirme un poco menos horrible. Y si, conocí a una chica y quedamos para ir a pasear. Fuimos a comer algo al McDonald's y hablamos muchísimo. La verdad es que conectamos muy bien porque no hubo ni un momento de silencio, la chica se la veía muy simpática, amable, respetuosa...así que una noche la invité a casa. Era una noche que mi novia se fue por ahí, a saber donde. Y le dije que viniera a dormir. Estuvimos hablando en el salón, nos hicimos algunos cubatas y pusimos música no muy fuerte. Luego ya fuimos a la cama a mirar Deadpool. Yo no sentía nada por esta chica. A ver, me explico. Si que me sentía muy bien con ella, me hacía sentir tranquila, en paz, me hacía reir, me entretenía, me interesaba todo lo que me contaba y ella se interesaba por mí...pero creo que no acababa de haber esa química que tiene que haber entre dos personas como para liarse. Yo en ese momento no lo sabía. Era tan adicta a mi novia que pensaba que tenía que obligarme a querer a alguien para poder olvidarla. Así que me forcé. Pensé que era normal no sentir tanta conexión porque tenía novia, pero que si me liaba con ella y avanzaba la cosa, al fin podría olvidar a E. Y si, nos liamos. Pero no, no sirvió de nada. No sentí nada. Fue como besar a una amiga sin más. Y una parte de mi se entristeció por seguir siendo tan dependiente de E. Y también porque le tuve que decir a la chica que yo no sentía lo mismo que ella (ella si que se pilló más por mí). No actué bien, lo sé. Aún así, ella sabía en todo momento lo de mi relación abierta y la situación en la que estaba.
(A día de hoy con esta chica ya no nos hablamos, no hay ningún tipo de contacto aunque nos seguimos por Instagram y Tik Tok. Quedamos una vez más para hablar e ir a tomar algo al Starbucks, fue super bien, hablamos de todo pero no seguimos quedando).
Uno de los ejemplos en que me anulaba el plan a última hora fue un día que fuimos a la Roca Village con su prima y el novio. Fuimos a dar una vuelta por ahí, a mirar las diferentes tiendas...y habíamos acordado que por la tarde estaríamos juntas en casa. No sé si dijimos algún plan en concreto o simplemente estar juntas. Mientras estábamos en la Roca, ella seguía bastante enganchada al móvil, y de golpe me dijo que justamente venía una amiga a Barcelona y que había quedado con ella porque claro, solo venía hoy. Yo le dije: pero habíamos dicho de pasar la tarde juntas. Me lo prometiste.
Y ella: ya pero es que solo viene hoy, lo siento.
Total, me puse como una loca a buscar un plan. No sé a cuánta gente abrí por Tinder y otras apps para poder quedar y tener alguien con quien entretenerme. En esos días incluso quedé con dos chicos del trabajo con quien nunca había quedado fuera del hospital. Y todo eso para no sentirme sola y hacer algo con mi vida. Pero nada me llenaba. Siempre que quedaba con alguien seguía pensando en E y en que, por favor, al volver a casa, estuviera ella.
Así que busqué planes. La mayoría me decían que no, que era muy justo quedar hoy, que no estaban por aquí o simplemente no me respondían. Hasta que por wapa le hablé a S. Nunca habíamos hablado pero le dije que si quería ir a tomar algo. Flipantemente me dijo que si. Yo estaba super ilusionada de tener un plan y no quedarme en casa sola. Así que me arreglé un poco (tampoco mucho ya que las ganas que tenía de vivir eran 0) y salí de casa. Nos vimos con S y desde un primer momento nos caímos muy bien. Estuvimos conversando mucho rato y se veía que era una persona que le encantaba ayudar, escuchar y hablar. Fuimos a dar una vuelta y le conté TODO. Todo lo que pasaba con mi novia, la relación abierta, el daño que sentía, lo sola que me sentía, etc. Así que no dudó en contarme que vivía con una compañera de piso (N) y que podía ir esa misma noche a casa de ellas a beber, jugar, hablar...Y eso hice. Me acompañó a mi piso a sacar a las perras y darles de comer, y luego fuimos a su casa.
Ahí conocí por primera vez a N. Y sí, ese día era el 27 de diciembre de 2021.
Oficalmente 27 de diciembre de 2021:
Entré en casa de S y vi a N. No recuerdo si estaba sentade en el sofá o en la silla del comedor pero le di dos besos. Noté una sensación extraña dentro de mi que no había sentido desde hacía mucho, desde que había conocido a mi novia. Me sorprendió sentir eso ya que yo pensaba que sería imposible volverme a fijar en otra persona. Que viviría enclada a E toda mi vida y que me costaría años poder olvidarla, superarla, aceptarlo todo.
Pero de golpe N me interesaba. Había algo en elle que me llamaba la atención. Nos sentamos las 3 en la mesa y comimos pizza. A la vez empezamos a tomarnos cubatas de ginebra rosa con sprite mientras jugábamos al DOS (versión preguntas). Me fijé en que no podía parar de mirar a N. Había quedado con S por la app y solo tenía ojos para N. Me sentía un poco mal ya que quien me estaba ayudando era S, quien había quedado conmigo, quien me había estado escuchando...además me dijo que se liaría conmigo pero que entendía mi situación, que aún quería a mi novia...así que no intentaría nada conmigo. Pero claro, al ver a N me di cuenta que si no quería nada con S era porque en el fondo no me gustaba. Porque si que tenía la capacidad de sentir mariposas con alguien. Con alguien que fuese la adecuada, claro...
Mientras nos hacíamos preguntas, miraba fijamente a N. En una ocasión le tocaba enseñarme sus tatuajes y yo la miraba detenidamente. Adoraba su cuerpo, sus tatuajes, su forma de explicarme sus experiencias, sus pensamientos...Pero a la vez esa noche nos habló que le gustaba una chica, J. Estuvo hablando con ella por whatsapp mientras estábamos las 3 ahí jugando. Ahí vi que yo no tenía nada que hacer.
1. Yo miraba mucho a N pero elle a penas me miraba a mi.
2. Yo le hacía muchas preguntas a N para saber más sobre elle pero elle no me preguntaba a mí.
3. Hablaba con otra chica por whatsapp y se le veía muy pero que muy ilusionade.
4. Me contó que era demisexual y bastante asexual. Que prefería mil veces más los mimos. Y yo ahí pensé que era para mí, pero también pensé: ¿cómo se va a fijar elle en mi?
Pensé que no se fijaría nunca en mi, que buscaría algo más en una chica (yo siempre he pensado que no tengo nada de especial).
La noche fue pasando hasta que ya nos fuimos a dormir. N dormía en una cama de matrimonio. S en una cama individual pero claro, con quien yo había quedado era con S, así que me fui a dormir en su cama. No pasó nada, no nos dimos ningún beso ni nada. Nunca ha pasado nada entre nosotras, quedamos como amigas y como amigas hemos seguido. Una parte de mi quiso dormir con N esa noche pero a la vez ni se me volvió a pasar por la cabeza porque veía inimaginable que elle estuviese pensando en mi.
Algo importante. Les dije a las dos que mi novia me había dicho que no pasaría el fin de año conmigo. Se iba a ir a una fiesta tanto la noche del 31 de diciembre como la del 1 de enero. Me iba a quedar sola para fin de año. Así que N me dijo: ni hablar, te vienes con nosotres y mi familia a pasar el fin de año. Hacemos cena en casa de mi madre.
Así que ya tenía un plan.
Si, era con gente desconocida. Pero me gustaba la idea. Me hacía ilusión. Que queréis que os diga.
Llegó el día siguiente. Me desperté y no recuerdo casi nada de lo que ocurrió. Lo único que sé es que volví temprano a mi piso porque tenía que pasear a las perras, darles de comer y estar con ellas. N trabajaba ese día y se ve que estuvo potando cada dos por tres porque había bebido mucho (la verdad es que fue la que más bebió).
Mi vida seguía siendo una mierda pero un poco de luz veía entre tanta oscuridad.
1. Ya no me iba a quedar sola para fin de año. Tenía un plan.
2. Ese plan era con dos personas que me caían bien. Sobre todo con S que era con quien más hablaba y ya la consideraba una amiga.
Había hecho una amigaaa!! Agradezco mucho a S todo lo que hizo por mi esa temporada. Me abrió las puertas de su casa y de su vida de par en par, me presentó a N y a otras personas. Nunca esperó nada a cambio. Pocas personas hubieran eso hecho por mí, la verdad.
Otros días de diciembre (a partir del 28):
Tengo bastante borrosos los días del 28 al 30 de diciembre. No sé donde se fue E, ni cuántas noches estuvo fuera, ni qué hacíamos cuando estábamos juntas. Pero al haber conocido a S y N, mi preocupación hacia lo que hacía mi novia había disminuído considerablemente. Aún así, seguía sufriendo. No se había ido mi obsesión con querer recuperar mi relación, cerrarla y ser felices para siempre. Aunque otra parte de mí sabía que era imposible arreglar ese destrozo. Y que las cicatrices iban a ser enormes. ¿Cómo iba a perdonar yo toda esa mierda si algún día quería cerrar la relación? Yo veía mi relación destinada al fracaso. Pero aún así no quería darla por perdida. Tenía esperanza. ¿Qué esperanza? Pues ni puta idea, pero ahí estaba.
Lo que si que recuerdo fue el 30 de diciembre. Aunque solo a partir de la tarde/noche.
Nos recuerdo a mi novia y a mí sentadas en la mesa del comedor. Bastante cerca. Me estaba explicando que su idea era que después de las fiestas de fin de año se calmaría. Que quería pasar más tiempo en casa, conmigo, con las perras, descansando...que quería volver a una vida más calmada, pausada. Que le gustaba mucho esto de la fiesta pero que necesitaba un respiro. Y que ahí pues pasaría más tiempo conmigo y se dedicaría más a la relación. También dijo eso porque yo le expliqué que notaba que a ella no le importaba nuestra relación, que pasaba de todo, que se iba por ahí y no me hacía caso en ningún momento, etc.
Además, ahora que recuerdo, sé que tuvimos una discusión por no sé qué y yo, por fin, en mucho tiempo, le dije todo lo que pensaba. Le respondía con seguridad ante sus mierdas. Y eso le gustó. Y por eso luego me dio explicaciones de lo que quería hacer después de fin de año. Creo que por fin le dije de todo porque ya no tenía miedo a perderla. Después de todo lo que había pasado, ya no le temía a nada. Si me quería dejar, pues que me dejara. Pero yo iba a decir todo lo que se pasara por mi mente.
También hay que decir que cada vez la odiaba más, así que cada vez podía contenerme menos. Por lo tanto, explotaba y le decía de todo. Menos bonito, obviamente.
Pues ese día, 30 de diciembre de 2021, mientras charlábamos de la relación, me pidió que la bailara.
Y yo: ¿qué? ¿que te baile?
Lo decía con cara seductora. (Siento asco al recordar esto porque era manipuladora en toda regla). Yo llevaba un pijama de estos polares de Primark de dibujitos (uno de perrito blanco y negro). Me dijo que fuera a la habitación a ponerme algo sexy para ella. Que me esperaba ahí.
Fui a la habitación y me cambié rápidamente. Me puse una ropa así de cuero que teníamos, un top, unas botas de tacón...iba bien preparada la verdad. Volví al salón, pusimos música (reggaeton) y empecé a bailar. Ella me miraba con deseo. Yo me sentía incómoda porque no sabía muy bien porqué estaba haciendo eso. Sentía que lo estaba haciendo más por ella y para no perderla, que por mi. A mi no me apetecía bailarle a alguien que se va con otras y me trata como una mierda. Pero lo hice. Lo hice sin rechistar, sin oponerme...
A parte de mirarme luego me fue tocando. Y después fuimos a la cama. No voy a contar detalles pero si, lo hicimos. Y no, no me sentí bien al terminar. Era lo mismo de siempre...quería recibir su atención pero cuando la recibía tampoco me hacía feliz. Vivía en un constante sufrimiento. Ya no me servía que ella estuviera en casa. Ya no me servía que me besara o me llevara a la cama. Ya nada servía porque me había destrozado el corazón. Y lo peor de todo...había hecho que no me quisiera a mi misma, que no me hicierar respetar y que aguantara cosas inaguantables.
Después de hacerlo pasó algo extraño. Me decía cosas tipo: dime laurita, nadie te ha follado como yo no? Alguién te lo ha hecho más rico?
Se me olvidaba algo. No sé porqué, a raíz de abrir la relación, empezó a hablar con acento latino. Eso me daba muchísima rabia porque nunca en la vida había hablado con ese acento. Ella era y es española, tiene un acento de España. ¿Por qué coño cambiaba su acento? Pues eso, imaginaros esas preguntas con acento latino y con aires de superioridad.
Yo le fui sincera, le dije que me había liado con una pero no me había gustado. Y también le dije, después de que ella insistiera mucho en que se lo dijera, que no me había acostado con nadie. Ella se alegró. A pesar de todo se alegraba al saber que yo no me había ido a la cama con nadie más.
Sentí repugnancia hacia sus preguntas y hacia sus comentarios esa noche. Me sentí sucia. Me sentí usada. Sentí que no estaba haciendo lo que yo quería. Sentí que no estaba viviendo la vida que yo quería, o que merecía. Yo no merecía esa mierda. No merecía tener que responder a preguntas incómodas y que al fin y al cabo me hacían daño. Porque en muchos de sus comentarios o preguntas, se podía entrevar lo que ella hacía sin que yo lo supiera.
Pero eso no fue lo peor. De las peores cosas ocurrieron el 31 de diciembre de 2021.
31 de diciembre de 2021:
Supongo que nos levantamos un poco tarde ese día. Comimos y luego ya nos preparamos para nochevieja. De golpe fue a la ducha y le vi la espalda. Estaba llena de arañazos (no hechos por mí). Dentro de mi sentí ira, rabia, odio...ganas de romper algo, ganas de gritar, ganas de acabar con todo. Intenté controlarme pero lo único que decía era: madre mía, no entiendo como has podido, encima te has dejado marcar, encima tengo que verlo yo...Le echaba las culpas por ello. Le decía que le tenía rabia, que la odiaba. Ella se sentó mal pero me daba igual. Quería que se sintiera horriblemente horrible por lo que había hecho. Me daba rabía todo lo que hacía a mis espaldas, pero dejarse marcar ya era dejarme claro que se había follado a otra. Y que seguramente era la misma persona cada vez.
En fin. No quise hablar más del tema. Estaba enfadada con ella pero ya me daba igual, me iba a llevar en coche a casa de N y S y luego se iba a ir a su fiesta de Blanes o a saber donde. Nos deseamos buen fin de año y adiós muy buenas. No sé si ese día nos dimos besos, abrazos, etc. No tengo ni puta idea. Pero si nos los dimos, estuvieron cargados de odio. Seguro que ella también me odiaba a mí de alguna manera.
Llegué a casa de N y S por la tarde. Tampoco me acuerdo de lo que hicimos si os soy sincera. ¿Ir al Mercadona? ¿Acabar de prepararnos? ¿No hacer casi nada? No lo sé. Pero en poco fuimos a casa de la madre de N y ahí empezó la cena de fin de año. Y ahí fue cuando conocí a la hermana de N, Ev. Yo no me esperaba lo que iba a ocurrir esa noche. No os voy a mentir, por mi mente había el pensamiento de: y si esta noche conozco a alguien que me gusta y le gusto? Pero claro, había pocas opciones. O era la hermana de N o era la prima. Así que realmente solo había dos posibilidades para que la noche fuera especial, diferente. Y bueno, realmente lo fue. Sorprendentemente.
Continuará...
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