La noche
La vida ha cambiado. Y tanto que ha cambiado.
Me encontraba pensando que tenía ya toda la vida planeada, que mi futuro ya estaba escrito y además, sabía lo que decía. Lo tenía todo controlado, excepto mi tristeza claro. Pensaba que era ella la indicada, a pesar de las discusiones, de las peleas, del dolor, del rencor, del odio, de los celos...A pesar de todo eso, pensaba que ese era mi presente y futuro. A pesar de todo eso, pensaba que era feliz.
Un día todo cambió. Aunque realmente no fue un día en concreto, todo empezó mucho antes.
La persona en cuestión quería introducir otra persona más en la relación, es decir, hacer un trío. Yo me negaba rotundamente porque no es mi rollo y porque pasaba de ver a mi pareja con otra persona. ¿Para qué tengo que pasar por eso si no me motiva? ¿Sólo por cumplir su sueño? Al final se quedó todo en la imaginación y no sucedió el trío. A raíz de esa conversación ella quiso abandonar ese sueño, me dijo que me quería solo a mí y que quería construir una familia conmigo. Pero en serio. Quería que tuviéramos un hijo. Yo le dije que sí, encantada. Básicamente porque si que pensaba que era el amor de mi vida y segundamente porque la idea de tener hijos siempre me había molado. Y bueno, que soy una impulsiva que no piensa mucho las cosas. Pero eso lo vamos a obviar.
Yo pensaba que al querer crear una familia, nuestro futuro estaba asegurado y que nada podía tambalearlo. Hasta que hicimos la primera inseminación artificial. En noviembre del 2021. Justamente ahí, me pidió de abrir la relación. ¿Cómo coño iba a querer yo una relación abierta?
Entiendo que os estéis preguntando el porqué de querer abrir la relación.
Motivos:
1. Yo no soy muy activa sexualmente y ella quería más. Me estuvo diciendo muchas veces que si yo no cambiaba eso iba a haber consecuencias, es decir, se iba a ir con otra.
2. Yo empecé a ser amiga de una del trabajo e hicimos un viaje juntas de un día. Ahí mi pareja me dijo: no quiero estar sufriendo de celos, prefiero abrir la relación así si haces algo pues no pasará nada.
Yo delante de estos motivos no podía hacer nada al respecto. Si lo del sexo era mi culpa, ¿debía aceptar que se fuera con otras chicas?.
Yo no quería una relación abierta y se lo hice saber. Sabía que esa clase de relación iba a ser el principio del fin. Y no, no quería cambiar mi mentalidad en el amor. Ella me decía que podía aprender a tener una relación abierta, que me haría crecer personalmente. Y no lo niego, puede ser muy gratificante aprender a llevar ese tipo de relación. Pero, no era lo que quería en ese momento. En mi mente pasaba la idea de dejarla pero me aterrorizaba la idea de no estar con ella. ¿A dónde iba? ¿Qué haría sin ella?
Toda yo estaba llena de dolor.
El 23 de noviembre sucedió una tragedia. Lo contaré en otra entrada pero eso me hizo muchísimo daño, estaba rota, llorando día y noche y sin su apoyo. Ahí me decepcionó muchísimo.
El segundo fin de semana después del 23 de noviembre ella decidió ir a una fiesta. Le habia invitado una de tinder y tenía que coger el coche como 1 hora y algo. Era un viernes por la noche. Yo le dije que no me parecía bien dejarme sola así del palo y más con lo que había pasado. Ella me dijo que estaba siendo una egoísta, que debía pensar también en su felicidad y que quería ir a la fiesta. Así que se fue a duchar y luego se fue. Rápidamente hice videollamada con mi mejor amiga porque me sentía fatal. Estaba en la puta mierda.
Al final la noche no fue para tanto y pensaba que llegaría al día siguiente. Pero de golpe, por whatsapp, me va dando largas al hecho de volver a casa. Y le digo: a ver, déjame claro si vas a venir o no para hacerme a la idea. No pongas excusas. Así que me dijo que no iba a venir esa noche. Eso me dolió más que todo, porque si se quedaba una segunda noche era porque había ido muy bien y seguramente había congeniado con la chica de tinder o con otra chica de ahí.
Esa noche me fui a dormir a casa mi hermana y el domingo quedé con mi mejor amigo por la mañana y por la tarde. Todo era horrible. Me sentía muerta en vida. Sentía que la vida había perdido el sentido. Una de las peores sensaciones que he tenido.
Cuando volví a verla, el domingo al mediodía, ella estaba muy cansada así que no quiso hablar las cosas. Cuando volví de quedar con mi amigo (ella ya había dormido un rato) la vi con el movil en la mano y pensé: vale ya está despierta, podemos hablar. Le dije de hablar un rato y me dijo: no ves que estoy ocupada con el movil? Eso me dio una rabia inmensa pero aún así respondí bien y le dije: bueno, podemos hablar cuando acabes.
Ella me seguía respondiendo mal y hasta me echó de la habitación, cosa que no acepté y nos gritamos.
Ella había hecho las cosas puto mal y encima me trataba así. A tomar por culo.
Al final acabamos hablando de todo y me dijo que ella lo había hecho porque necesitaba desconectar. Que estaba muy agobiada en la relación. Y yo me quedaba sin palabras. Todo lo que yo pensaba al respecto se esfumaba. Me sentía atrapada por sus palabras y mi opinión ya no servía para nada. Lo que siempre me sucedía con ella, básicamente.
Luego le pregunté que si había hecho algo con una chica y me dijo que si, que se habían liado y acostado a medias. Pero ahí no se quedó todo. Me suelta: y me volvía loca esa niña, me tocaba mi punto débil. Y puso una cara así de morbosa. Yo me enfadé porque no hacía falta dar ese tipo de detalles. Yo solamente quería saber qué había sucedido, no si le había gustado o qué opinaba al respecto. Luego me dijo: ves como es mejor no saber nada.
Sentía una rabia inmensa dentro de mi. Sentía asco a la vez. La persona que consideraba el amor de mi vida se había acostado con otra persona. Había tenido los santos ovarios de irse con otra. Y supuestamente me quería a mi.
Luego pasó unos días en casa pero volvió a irse de fiesta. Y no se iba solo una noche sino dos seguidas. Siempre que se iba. Y yo sufriendo, como no. Mirando atrás considero que fui una tonta y una gilipollas. Pero en ese momento lo único que sabía hacer era sufrir, llorar y fumar. Y esperarla. Porque vivía esperándola.
Aunque de mientras intentaba conocer gente nueva. Conocí a una de tinder con la que me hice amiga. Me obligué a sentir más por ella y al final nos besamos. Pero no me gustó y no me sentí bien. Sentía que lo hacía para igualarme a mi pareja. Para sentir que yo también formaba parte de la relación abierta y que no eran simplemente unos cuernos consentidos. Así que le dije a la chica que realmente no me gustaba y quedamos como amigas. Solo amigas. Y guai.
Y yo seguía deseando que mi pareja quisiera cerrar la relación, a sabiendas que eso no iba a ocurrir. Así que seguía buscando a gente con quien quedar, a parte de los que ya conocía. Pero bueno, tampoco es que tenga un círculo social grande.
Total, llega finales de diciembre y mi pareja me dice que no quiere pasar el fin de año conmigo, que se va a una fiesta dos noches. La noche del 31 y la del 1 de enero. Yo me vuelvo a molestar, le digo que lo normal en las parejas es que pasen las fechas importantes juntas. Pero ella me dice que no tiene porqué ser así. Y no le quito razón. Pero me dolió que ella prefiriera pasar fin de año con otras personas antes que conmigo.
Un par de días antes de fin de año mi pareja se fue a pasar la noche por ahí. Así que busqué a alguien con quien quedar. Ahí hablé con una de Wapa y quedamos para ir a tomar un café. Estuvimos hablando de todo y nos caímos muy bien. Me invitó a su casa (que tiene su propio piso y comparte con otra chica) a beber, jugar a juegos, música, etc. Así que acepté. Porque realmente lo necesitaba. Porque quería desconectar y pasármelo bien. La verdad es que la noche fue super bien y me dijeron de pasar el fin de año con ellas, en casa de la familia de la compi de piso. Así que así fue.
Llegó la noche que no sabía que sería "La noche". Llegamos al piso de la familia y ahí conocí primero a los padres. Luego a la hermana de la compi. Y por último a la prima. Cenamos. Jugamos a juegos de beber. Comimos las uvas. Y si que es cierto que hubo muchas miradas con la hermana, pero yo no me había dado mucha cuenta en ese momento. Lo que si que es cierto es que me había fijado en ella porque era diferente. Me llamó la atención. Me parecía curiosa.
Vamos a llamarla "X". Esa noche yo no sabía si quedarme con ellas a continuar la fiesta al piso de S o si irme con una que habíamos quedado de estar en mi piso así del chill. Pero a mi me apetecía quedarme con ellas. Cuando comimos las uvas I me dijo: vente con nosotras. Así que les dije que vale. S se alegró muchísimo y por lo que pude notar X también. O eso parecía. Tampoco sabía nada en ese momento.
Después de un largo camino llegamos a casa de S. Entre X y yo casi no hubo conversación, solo algunas frases así tontas comentando algo como la edad pero casi nada. En el piso empezamos a tomar cositas y a jugar al juego de la verdad. Entre las preguntas hubo la de: ¿con quién te liarías de aquí?. X me dijo a mi. Yo dije a X y a I. Dije a las dos porque, a ver, si que era verdad que no me importaría pero con quien quería realmente era con X. Y al saber que ella también pues empecé a verla diferente. Ya no lo veía todo como super incierto y raro, sino como no sé...que podía ocurrir algo entre las dos.
Y así fue. Viví una de las noches más sintientes de toda mi vida. Y a eso me refiero que dentro de mi hubo sensaciones que nunca antes había sentido a ese nivel con alguien con quien casi no habíamos intercambiado palabra. Fue una de las noches en las que más sentí. Y no quería que terminara nunca. Esa sensación de querer parar el tiempo. La sensación que no existía nadie más salvo ella y yo.
A raíz de ahí continuamos hablando y nuestra conexión creció.
Amigas.
Almas gemelas.
No lo sé. No sé qué somos. Tampoco sé si llegaremos a ser algo distinto.
No sé nada.
Y, sorprendentemente, eso me gusta.
No estoy hecha para cosas deducibles, fáciles y aburridas.
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