Repetimos

Momentos, para mí, muy importantes.

Pero momentos que, al fin y al cabo, no valen ni una mierda.

Se repite la situación.

Nos remontamos en el sábado pasado, un veintinueve de julio de dos mil diecisiete. Después de una cena fuimos andando a unos jardines. Nos sentamos en un banco. Éramos cuatro.

Llegaron cinco más. Todo chicos menos mi amiga y yo.

En uno de los cinco ya me había fijado antes, hacía meses. Nunca llegamos a dirigirnos ni una palabra. Pero ese día, sí.

Estaba sentada en el banco, ahí, sin hacer nada, escuchando la música. Todo demasiado normal. De pronto él se sienta a mi lado. Y a su lado, otro chico. Vale, tampoco tiene importancia. Solo se sentó a mi lado, así que no le presté importancia pero yo ya me encontraba en otro sitio. Por dios. El chico que me encantaba estaba ahí, a mi lado. Cuando nunca antes habíamos hablado.

Vale, ya paro.

Y sigo.

Mientras él hablaba con su amigo en algunas partes nos incluía a mi amiga y a mí en la conversación. Hasta que nos quedamos los dos solos. Y me preguntó sobre mi vida, mis estudios, y más...Entonces me dijo que le recordaba muchísimo a su novia, unas tres veces lo hizo.

Me cagué en todo en pensar que tenía novia, pero me alegró que le recordase a ella porque, no sé, supongo que puede ser buena señal.

Total, acabamos yendo donde estaban los otros porque nos estábamos auto-marginando bastante (aunque a él no le apetecía ir allí). No estuvieron mucho rato.

Al irse me dio dos besos, me dijo: un placer haber hablado contigo. Y me preguntó: te llamas Laura, no? Y yo: Sí.

Y aquí terminó todo.

Que sí, que es una puta mierda. Una tontería. No pasó absolutamente nada y no pasará absolutamente nada.

Será como la anterior situación. Se quedará en eso.

En un simple buen momento para mí.

Así que nada. Me voy.

No tengo mucha inspiración últimamente, por eso leéis tanta mierda.

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