La persona

Supongo que me entendeis. Es decir, ya sabeis, lo que suele pasar cuando estás en mi edad.

Cuando ya has manchado más de una vez el colchón de sangre, cuando has ido al baño y te encuentras una sorpresa en tus bragas, cuando ya te has metido unos cuantos dedos por tu agujero, cuando dejas ya de jugar tanto con el teléfono del baño en tu zona inferior...

Bueno, no me enrollo. Llegamos ahí. Éramos 6, contándome a mí. Sacamos 4 botellas con mezcla y una para beberla sin nada. Servimos.

No debería decir esto. Pero va, tengo que decirlo, sino este escrito deja de tener sentido.

Me estaba subiendo. Vosotros seguro que entendeis el momento en que estás perfecto pero a la vez bebido pero a la vez contento sin llegar a vomitar, estar mareado o simplemente sin enterarte de nada. En ese momento, en el momento en que debes tranquilizarte y disfrutar siempre hay una persona. La vamos a llamar "la persona". La persona te dice que continúes. Que no pares. Que en la vida hay que beber. Que en la fiesta hay que beber. Que no puedes parar. Que has bebido poco. Que estás bien. Que aún puedes sujetarte de pie. Que aún puedes abrir los ojos. Que aún puedes respirar.

La persona te mira, te obliga. Te obliga a llenarte otro vaso (mientras te tiembla el pulso y la persona sabe que ya estás mal pero le da igual), llenas el vaso, te pones en postura recta diciéndole que no, que controlas y no quieres beber más. Te mira. Tienes el vaso en la mano.  No sabes decir que no. No sabes decidir. Y entonces es ahí cuando me cago en todo. Esa situación es la que me hace morir. Yo, una niña tan buena, tan inocente y tan responsable, yo, no tengo la capacidad de decir que no. No tengo esa puta función integrada en mí.

Bebo el vaso. Bueno, lo que hay dentro. Te dice que bebas más rápido. La persona no tenía suficiente. Vas aún más contenta pero sabes que queda poco. Queda poco para la segunda fase.

Va, vamos a bailar. Claro que sí.

Se va a bailar. Te mueves. Estás genial. Pero de pronto la persona te vuelve a manipular. Habla con este. Habla con el otro. Mira ese. Ese quiere contigo. Seguro. No ves como te mira. Mira joder. Le encantas. Quiere contigo. Ve a por él.

Mirad, cuando bebo, hago caso. Hago caso a lo que no debo hacer caso. Hago favores por ser tonta. Afirmo, afirmo que soy retrasada cuando bebo. Que no sé decir que no y encima tampoco sé dejar de creerme lo que me dicen.

Volveros sordos, ciegos y mudos. No escucheis a la persona. Esto no es un texto para pensar o para decir "oh que bonito, que sentimental". No. Hago este puto texto porque podría haber muerto por culpa de eso. De la persona. Que si, que quien bebe tiene la culpa, pero quien incita...el que incita tiene más culpa.

No inciteis. Dejad de incitar. Que las tentaciones sexuales molan, pero las demás dejan que desear.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Y de golpe llega (parte 3)

Y de golpe llega (parte 1)

Tremebundo