Aguante
Me encuentro otra vez sentada en una silla incomodísima delante de un ordenador que va como quiere. Tengo la ventana abierta de par en par pero, como si nada. No hay rastro de viento por aquí. Solo aire estancado, que me estanca a mí. Delante tengo otra ventana con una persiana sucia y mugrienta. Esa habitación está habitada por una niña que a veces me pone canciones Disney y las empieza a cantar, cosa que me da bastante grima. No soy muy fan de ese género. Yo la castigo con bastante reggaeton, y con mi voz, claro. Pienso en qué estas dos semanas van a pasar de la forma más lenta posible, y es que cuando algo esperas con tantas ansias, es lo que pasa. ¿Qué voy a hacer hasta entonces? Estos dos días he estado encerrada en casa. En una habitación ni acabada, desordenada. Tengo el escritorio lleno de papeles y mierdas que no sé donde poner. En la cama aún tengo puesto el edredón de invierno, aunque es obvio que lo he ido lavando. Tengo una botella de agua casi ardiendo. ¿Cómo puedo ...