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Curas paliativas

Hará un par de noches me dispuse a leer el "Diari de Girona". No soy mucho de leer periódicos la verdad, pero ese día quería informarme de lo que había pasado por aquí. Entonces me encontré con un artículo sobre diferentes historias en la planta de curas paliativas del Hospital Santa Caterina. Me dio curiosidad y lo acabé leyendo todo. A las dos líneas ya estaba llorando. No sé como pude terminarlo. Me costaba leer entre tantas lágrimas. Me dolían los ojos. Ahora mismo no me estaréis entendiendo del todo, o sí, pero soy una persona bastante sensible y empática. Por ese motivo me pongo a llorar cuando leo una historia real y triste. Algunas partes del artículo: Se trata de una pareja de ancianos. El marido traslada en silla de ruedas a su mujer hasta el hall de la entrada, donde pasa su mano por delante de sus ojos para saber si aún sigue consciente. La paciente mira un punto en el infinito.  Lo que viene a continuación es lo que me hizo explotar. Me hundí de...

Repetimos

Momentos, para mí, muy importantes. Pero momentos que, al fin y al cabo, no valen ni una mierda. Se repite la situación. Nos remontamos en el sábado pasado, un veintinueve de julio de dos mil diecisiete. Después de una cena fuimos andando a unos jardines. Nos sentamos en un banco. Éramos cuatro. Llegaron cinco más. Todo chicos menos mi amiga y yo. En uno de los cinco ya me había fijado antes, hacía meses. Nunca llegamos a dirigirnos ni una palabra. Pero ese día, sí. Estaba sentada en el banco, ahí, sin hacer nada, escuchando la música. Todo demasiado normal. De pronto él se sienta a mi lado. Y a su lado, otro chico. Vale, tampoco tiene importancia. Solo se sentó a mi lado, así que no le presté importancia pero yo ya me encontraba en otro sitio. Por dios. El chico que me encantaba estaba ahí, a mi lado. Cuando nunca antes habíamos hablado. Vale, ya paro. Y sigo. Mientras él hablaba con su amigo en algunas partes nos incluía a mi amiga y a mí en la conversación. Hasta q...

Qué se le va a hacer

Siento decepcionaros pero hoy puede que no haga un escrito tan y tan triste como todos los demás. Me sabe mal. De verdad. Esto se me hace bastante raro. Digamos que la dosis me ha venido bien. El aumento ha hecho que deje de tener esos pensamientos tan oscuros dentro de mi ser. Por fin. No es que salte de alegría cuando me levanto, o que viva en una nube de felicidad y todo de color de rosa...pero al menos he dejado de no tener ganas de vivir. En fin. Prosigo. ¿Sabéis esa sensación de solo pensar en algo y encontrarte en el mejor sitio donde podrías estar porque hay ese algo? Me remonto al sábado pasado. Un día de fiesta nocturna, fiesta de pueblo. Todo parecía ir normal, nada sorprendente. Mi típica mezcla de ginebra con zumo de piña, mis cigarros industriales...Dando vueltas por ahí, sin saber qué hacer exactamente. Todo era demasiado corriente. Todo me resultaba demasiado absurdo. Así que no tenía esperanzas. Pensaba que la noche iba a seguir igual. Pero no. Me equivocab...

La verdad, no lo sé

No sé ni por donde empezar a escribir. ¿Qué deciros? Hay tanto que quiero sacar de mi mente... Hará un par de días me dispuse a encender las únicas dos velas que tengo en casa, las puse en el baño, ahí al lado de la bañera. Puse de fondo la canción Same Love (la única que puede relajarme del todo) y me estiré, ahí, con el agua. Exfoliándome las piernas. Duré poco, la verdad, me ponía nerviosa el hecho de intentar relajarme (sé que puede sonar raro) así que salí, me vestí y simplemente seguí con mi sufrimiento.  Estos días he notado que he llegado al límite. Sé que no es bueno querer morir. Y, siempre lo digo, nunca me quitaría la vida porque tengo esperanza, pero, muchas veces, te preguntas porqué sigues viviendo si tampoco estás haciendo nada.  Busqué por internet información sobre la depresión, los tipos que hay, síntomas, tratamientos...Y ahí ponían que una de las soluciones es buscar cosas qué hacer, hobbies, deporte...Pero es que la gente no entiende qu...

Vitae

Querida Vida, Cuando te conocí, no pensaba que fueras a ser así. Cuando salí de ese vientre no lloré, desconozco el porqué, pero después de la primera palmadita, ya no paré. Y no he parado. Aún sigo llorando. Aún sigo sacando lágrimas, hasta más que antes. Siempre he sido una persona que vivía buscando la felicidad. Queriéndose encontrar a sí misma, queriendo ser especial. Pero parece ser, que nunca he llegado a lograr lo que más quería. Debo decirte, Vida, que por muchos malos ratos que me hayas hecho pasar, sigo sin haber aprendido nada. Supongo que debe ser porque me niego a aceptar todo ésto. Dicen que lo que no te mata te hace más fuerte. Sigo siendo débil a día de hoy, incluso más sensible que antes, incluso más frágil que cuando nací. Me han aparecido miedos que antes desconocía. Dicen que cuando uno llora, se desahoga, que va bien para depurarse. A esto debo añadir, que si no fuese por sueño, podría haber llorado horas y horas, y, añado, en ningún momento me he sentid...

Aguante

Me encuentro otra vez sentada en una silla incomodísima delante de un ordenador que va como quiere. Tengo la ventana abierta de par en par pero, como si nada. No hay rastro de viento por aquí. Solo aire estancado, que me estanca a mí. Delante tengo otra ventana con una persiana sucia y mugrienta. Esa habitación está habitada por una niña que a veces me pone canciones Disney y las empieza a cantar, cosa que me da bastante grima. No soy muy fan de ese género. Yo la castigo con bastante reggaeton, y con mi voz, claro. Pienso en qué estas dos semanas van a pasar de la forma más lenta posible, y es que cuando algo esperas con tantas ansias, es lo que pasa. ¿Qué voy a hacer hasta entonces? Estos dos días he estado encerrada en casa. En una habitación ni acabada, desordenada. Tengo el escritorio lleno de papeles y mierdas que no sé donde poner. En la cama aún tengo puesto el edredón de invierno, aunque es obvio que lo he ido lavando. Tengo una botella de agua casi ardiendo. ¿Cómo puedo ...

Adhuc Stantes

Aunque no lo parezca, poco a poco voy yendo hacia donde quiero ir. O al menos lo estoy intentando. He dado un paso. Y ha sido dejar lo que menos libre me hacía sentir. Todo lleva un tiempo, y ahora me toca esperar, por poco que sea. Después, cuando pasen esos días, me iré. Me iré a buscar una motivación para vivir. Me iré a cambiar. Me iré a recuperarme mentalmente. Nunca he tenido unos pensamientos estables, o al menos desde hace unos 3 años no los tengo. Y voy con la persona que ha hecho tenerlos, pero, la única que me los puede devolver a su debido sitio. Voy a un lugar donde puedo empezar de nuevo, olvidarme de todo por un rato y pensar solo en mí. Porque, quieras o no, soy la persona más importante de mi vida porque sin mí, ¿cómo puedo vivir? Hace años que me he perdido. Y aunque ha habido temporadas en que me he vuelto a encontrar y he podido ser feliz, la mayoría del tiempo he estado sufriendo por no ser quien quiero ser. Vivir así, no es vivir. Todavía estoy en pie....