Entradas

Mostrando entradas de 2017

Trepanación

Me levanto. Me preparo. Me tomo la pastilla. Me bebo el café con leche. Me como un plátano. Salgo de casa. Cojo el bus. Llego a clase. Salgo de clase. Cojo dos autobuses. Llego a casa. Duermo. Hago algo. Me ducho. Me estiro. Duermo. Esta ha sido mi rutina los últimos días. A excepción de algunas salidas, claro. Siento que me estoy muriendo sin saber porqué. Uno de estos días, creo que fue concretamente antes de ayer, fui al baño a hacer mis necesidades. Me habían dicho de salir así que me estaba preparando. En el momento en que me senté en el wáter, me entró un dolor en los brazos. Como una energía negativa. No lo sé. Pero sentí que me quedaba poco. Entonces pensé que me podrían agujerear el cráneo, como hacían antes, para sacarme los malos espíritus o los demonios que llevo dentro. No sé si funcionaría, pero creo que ya no puedo estar peor de la cabeza como estoy ahora. No tengo ganas de levantarme. Pero estar en la cama me agobia y me deja sin respiración. Intento busca...

Lo he intentado demasiadas veces

Querido tú, He intentado demasiadas veces plasmar todo lo que pasa por mi cabeza a este sitio. Pero aún no he logrado hacerlo, o al menos no del todo. Quiero decirte tantas cosas... Éste será el tercer escrito que va por y para tí. Creo que soy un poco tonta, no sé. Mis actos demuestran eso. Voy a empezar como pueda. Y, añado, no sé porque me cuesta tanto escribirte esto cuando sé de seguro que nunca vas a leerlo. Sigo. Llevo varias noches soñando contigo. Al principio me pareció raro porque yo pensaba que ya no significabas tanto para mí, por toda la distancia que habíamos creado entre los dos. Pero pude comprobar que no era así. Que aún te recuerdo como antes. Como cuando fue todo. No sé si alguna vez te lo he dicho pero siempre que sueño, sueño lo que no quiero que suceda. Lo que me da miedo que ocurra. En uno de los sueños, estábamos en tu casa por un cumple y, bueno, tu tenías pareja. No sé exactamente qué pasaba. No me veía a mi misma. Solo la situación. Tampoco s...

Demonios y otras cosas peores

Me encontraba hoy leyendo un libro. Esta vez no era de esos juveniles que tratan de amores idílicos y "sorprendentemente" felices. Hoy, estaba leyendo un libro sobre Historia de la Enfermería, para un trabajo de clase. Promover la vida , Marie Françoise Collière. Cada página que leía me apasionaba más. Hasta tal punto que todo me parecía demasiado importante para añadir en el trabajo. Supongo que en lo que más me he fijado de la historia es en el papel de la mujer, también porque lo remarcan bastante. Puedo aburriros, lo sé. Pero es importante, al menos para mí, qué fue antes de nosotros. Qué hicieron, como sobrevivían. Entonces, he leído que ya en los animales el papel de la mujer ha sido de cuidar, de dedicarse a los demás. El hombre de por sí, al tener más fuerza, se dedicaba a recolectar recursos, cazar, defender el grupo, etc. Además, la mujer tenía otro "inconveniente". Al quedarse embarazada y tener que cuidar a los hijos no podía irse, se quedaba siemp...

Curas paliativas

Hará un par de noches me dispuse a leer el "Diari de Girona". No soy mucho de leer periódicos la verdad, pero ese día quería informarme de lo que había pasado por aquí. Entonces me encontré con un artículo sobre diferentes historias en la planta de curas paliativas del Hospital Santa Caterina. Me dio curiosidad y lo acabé leyendo todo. A las dos líneas ya estaba llorando. No sé como pude terminarlo. Me costaba leer entre tantas lágrimas. Me dolían los ojos. Ahora mismo no me estaréis entendiendo del todo, o sí, pero soy una persona bastante sensible y empática. Por ese motivo me pongo a llorar cuando leo una historia real y triste. Algunas partes del artículo: Se trata de una pareja de ancianos. El marido traslada en silla de ruedas a su mujer hasta el hall de la entrada, donde pasa su mano por delante de sus ojos para saber si aún sigue consciente. La paciente mira un punto en el infinito.  Lo que viene a continuación es lo que me hizo explotar. Me hundí de...

Repetimos

Momentos, para mí, muy importantes. Pero momentos que, al fin y al cabo, no valen ni una mierda. Se repite la situación. Nos remontamos en el sábado pasado, un veintinueve de julio de dos mil diecisiete. Después de una cena fuimos andando a unos jardines. Nos sentamos en un banco. Éramos cuatro. Llegaron cinco más. Todo chicos menos mi amiga y yo. En uno de los cinco ya me había fijado antes, hacía meses. Nunca llegamos a dirigirnos ni una palabra. Pero ese día, sí. Estaba sentada en el banco, ahí, sin hacer nada, escuchando la música. Todo demasiado normal. De pronto él se sienta a mi lado. Y a su lado, otro chico. Vale, tampoco tiene importancia. Solo se sentó a mi lado, así que no le presté importancia pero yo ya me encontraba en otro sitio. Por dios. El chico que me encantaba estaba ahí, a mi lado. Cuando nunca antes habíamos hablado. Vale, ya paro. Y sigo. Mientras él hablaba con su amigo en algunas partes nos incluía a mi amiga y a mí en la conversación. Hasta q...

Qué se le va a hacer

Siento decepcionaros pero hoy puede que no haga un escrito tan y tan triste como todos los demás. Me sabe mal. De verdad. Esto se me hace bastante raro. Digamos que la dosis me ha venido bien. El aumento ha hecho que deje de tener esos pensamientos tan oscuros dentro de mi ser. Por fin. No es que salte de alegría cuando me levanto, o que viva en una nube de felicidad y todo de color de rosa...pero al menos he dejado de no tener ganas de vivir. En fin. Prosigo. ¿Sabéis esa sensación de solo pensar en algo y encontrarte en el mejor sitio donde podrías estar porque hay ese algo? Me remonto al sábado pasado. Un día de fiesta nocturna, fiesta de pueblo. Todo parecía ir normal, nada sorprendente. Mi típica mezcla de ginebra con zumo de piña, mis cigarros industriales...Dando vueltas por ahí, sin saber qué hacer exactamente. Todo era demasiado corriente. Todo me resultaba demasiado absurdo. Así que no tenía esperanzas. Pensaba que la noche iba a seguir igual. Pero no. Me equivocab...

La verdad, no lo sé

No sé ni por donde empezar a escribir. ¿Qué deciros? Hay tanto que quiero sacar de mi mente... Hará un par de días me dispuse a encender las únicas dos velas que tengo en casa, las puse en el baño, ahí al lado de la bañera. Puse de fondo la canción Same Love (la única que puede relajarme del todo) y me estiré, ahí, con el agua. Exfoliándome las piernas. Duré poco, la verdad, me ponía nerviosa el hecho de intentar relajarme (sé que puede sonar raro) así que salí, me vestí y simplemente seguí con mi sufrimiento.  Estos días he notado que he llegado al límite. Sé que no es bueno querer morir. Y, siempre lo digo, nunca me quitaría la vida porque tengo esperanza, pero, muchas veces, te preguntas porqué sigues viviendo si tampoco estás haciendo nada.  Busqué por internet información sobre la depresión, los tipos que hay, síntomas, tratamientos...Y ahí ponían que una de las soluciones es buscar cosas qué hacer, hobbies, deporte...Pero es que la gente no entiende qu...

Vitae

Querida Vida, Cuando te conocí, no pensaba que fueras a ser así. Cuando salí de ese vientre no lloré, desconozco el porqué, pero después de la primera palmadita, ya no paré. Y no he parado. Aún sigo llorando. Aún sigo sacando lágrimas, hasta más que antes. Siempre he sido una persona que vivía buscando la felicidad. Queriéndose encontrar a sí misma, queriendo ser especial. Pero parece ser, que nunca he llegado a lograr lo que más quería. Debo decirte, Vida, que por muchos malos ratos que me hayas hecho pasar, sigo sin haber aprendido nada. Supongo que debe ser porque me niego a aceptar todo ésto. Dicen que lo que no te mata te hace más fuerte. Sigo siendo débil a día de hoy, incluso más sensible que antes, incluso más frágil que cuando nací. Me han aparecido miedos que antes desconocía. Dicen que cuando uno llora, se desahoga, que va bien para depurarse. A esto debo añadir, que si no fuese por sueño, podría haber llorado horas y horas, y, añado, en ningún momento me he sentid...

Aguante

Me encuentro otra vez sentada en una silla incomodísima delante de un ordenador que va como quiere. Tengo la ventana abierta de par en par pero, como si nada. No hay rastro de viento por aquí. Solo aire estancado, que me estanca a mí. Delante tengo otra ventana con una persiana sucia y mugrienta. Esa habitación está habitada por una niña que a veces me pone canciones Disney y las empieza a cantar, cosa que me da bastante grima. No soy muy fan de ese género. Yo la castigo con bastante reggaeton, y con mi voz, claro. Pienso en qué estas dos semanas van a pasar de la forma más lenta posible, y es que cuando algo esperas con tantas ansias, es lo que pasa. ¿Qué voy a hacer hasta entonces? Estos dos días he estado encerrada en casa. En una habitación ni acabada, desordenada. Tengo el escritorio lleno de papeles y mierdas que no sé donde poner. En la cama aún tengo puesto el edredón de invierno, aunque es obvio que lo he ido lavando. Tengo una botella de agua casi ardiendo. ¿Cómo puedo ...

Adhuc Stantes

Aunque no lo parezca, poco a poco voy yendo hacia donde quiero ir. O al menos lo estoy intentando. He dado un paso. Y ha sido dejar lo que menos libre me hacía sentir. Todo lleva un tiempo, y ahora me toca esperar, por poco que sea. Después, cuando pasen esos días, me iré. Me iré a buscar una motivación para vivir. Me iré a cambiar. Me iré a recuperarme mentalmente. Nunca he tenido unos pensamientos estables, o al menos desde hace unos 3 años no los tengo. Y voy con la persona que ha hecho tenerlos, pero, la única que me los puede devolver a su debido sitio. Voy a un lugar donde puedo empezar de nuevo, olvidarme de todo por un rato y pensar solo en mí. Porque, quieras o no, soy la persona más importante de mi vida porque sin mí, ¿cómo puedo vivir? Hace años que me he perdido. Y aunque ha habido temporadas en que me he vuelto a encontrar y he podido ser feliz, la mayoría del tiempo he estado sufriendo por no ser quien quiero ser. Vivir así, no es vivir. Todavía estoy en pie....

Conato

Pensaba en morir.  Lo aseguro. No quería vivir con esa sensación. Quería desaparecer y evitar cualquier tipo de dolor semejante a ese. Hay dolores mentales horribles, pero el que tuve ayer, lo superaba.  Vivimos cometiendo errores constantemente.  Tengo escrito, en algún lugar de mi cuerpo, que no debo cagarla más. Pero aún así, hay momentos en los que no sé leer. Y entonces, de nada sirve tenerlo presente, si lo dejo por ahí, como si nada. ¿Creéis que en realidad una buena parte de la población se suicida sin darse realmente cuenta? Me enciendo cigarros día sí, día no. Sé que matan. Bebo alcohol sin controlarme del todo, y con eso destrozo mi cuerpo.  Sé que no es solo esto lo que nos mata. Pero podría ser uno de los motivos. Y ese motivo lo buscamos nosotros mismos.  Puede que no valore mucho la vida, puede que a veces no quiera seguir existiendo porque me siento demasiado mal. Pero ayer, viendo el fin de mis días (aunque suene exag...

Dios solar

Hoy me he pasado el día entero estirada encima de una toalla llena de banderas del mundo de hace muchísimos años. Me he pasado el día entero revolcándome en la arena de mi playa favorita (entre las que he visitado) y luchando contra olas enormes, cosa que me encanta y parezco una niña pequeña con eso. O es que en el fondo, muy en el fondo (que no se dude), lo soy. Y es que el Sol, y lo pongo en mayúscula porque para mí es verdaderamente importante, pues me ha estado tocando a lo largo de todas esas efímeras horas. Y es que el Sol va a morir. Y si se muere, morimos. Y con eso quiero decir que lo que te puede dar vida, te la puede quitar también. Y no por eso es malo, no por eso es horrible, no por eso lo tenemos que odiar. Sabemos que en un momento u otro la vida de todos los humanos y no humanos se extinguirá porqué el Sol desaparecerá, mejor dicho, se apagará. ¿Le tenéis manía al Sol por eso? Supongo que no. Y mira que tiene cosas horribles, como cáncer de piel, entre otros muchos...

¿Infierno?

El infierno se define, según la teología católica (dónde yo pertenezco), no como un lugar sino un estado de sufrimiento. Una tortura eterna a las almas de los pecadores para después de la muerte. Mi pregunta es: ¿Se puede estar en el infierno sin haber muerto? ¿Cuándo se considera pecado lo que hemos hecho?  No sé si después de la muerte iré a un lugar mejor o peor. No sé si después, descansaré en paz o me encontraré en una situación de angustia y desesperación. Todos hemos pecado alguna vez y, creo, que para un asesino, que ha matado a unas 10 personas, por ejemplo, mentirle a alguien no debe ni considerarlo pecado. Pero para mí, la mentira, por pequeña que sea, si que lo es.  Pero por otra parte, para mí, un asesino arrepentido, no es un pecador.  Me explico. Y para explicarme, os voy a hacer una pregunta. Una pregunta que para mí simboliza mucho.  ¿TODO ES PERDONABLE? La verdad, me gustaría poder daros mi explicación, aunque a veces pued...

No hay remedio

Me encuentro en un momento de mi vida en qué sé lo que quiero pero no puedo. Me explico. Sigo queriéndome ir. Quiero escapar de esta vida y empezar una de nueva. Quiero empezar de cero y cambiar. Quiero poder seguir adelante. Pero, ¿sabéis cual es el puto problema? El puto trabajo. No digo que me disguste, es decir, no es un trabajo que te canse demasiado o que te traten mal. Pero por culpa de eso yo no puedo hacer lo que quiero. Lo dejaría, la verdad, porque sinceramente es algo que no me hace feliz. Y si os soy sincera, prefiero vivir con menos dinero y no tener que ir ahí. Pero no cuenta lo que yo quiera hacer porque no se puede. Entonces, es mejor no pensar en lo que uno desea ya que hay ciertas cosas que te lo impiden. Sé que se suele decir: Que nadie impida que tus sueños se hagan realidad. Pero señores y señoras, esto es la vida, y muchas veces no podemos renunciar a ciertas cosas por otras. Simplemente no se puede. O no se debe. Cada cosa a su debido tiempo. Si fuera po...

Intentando respirar

En realidad, expresar lo que siento ahora mismo sería tan fácil como decir que simplemente, la quiero tanto, que la echaré de menos cada día de mi vida, aunque la tenga, o aunque no. Pero si solo dijera eso, este escrito se quedaría en dos oraciones sin mucho fundamento. Así que proseguiré. Por todo. Sentí que necesitaba algo en mi vida, o puede ser que solo fuese a ella, así que cogí un vuelo hasta donde se encontraba la persona que más feliz me puede hacer. Volé unos mil dos cientos kilómetros. Y de golpe, ahí estaba. Viéndola sonreír, y viéndome sonreír a mí. No había segundo en que no la abrazase. Le recogía el pelo, le acariciaba la piel y le decía los "T'estimo massa" que tanto me faltaron por decir en estos tres años de ir y venir. ¿Sabéis esa sensación de estar con una persona con quien puedes ir a cualquier sitio, hablar de cualquier cosa e incluso no hacer nada, que sientes que no prefieres nada más, que lo tienes todo? Mi madre es capaz de hacerme sen...

Grito de socorro

Este escrito va para tí, aunque sé de seguro que no vas a llegar a leer esto, o si, pero no. No lo leerás, no sabrás ni si va por tí o por alguna otra persona pero te lo diré todo. Supongo que si realmente eres el acusado, lo entenderás. Sabrás a qué me estoy refiriendo con cada palabra. Y si no es así, cuidado. Nunca creí que fueras así. Rebobinemos. Persona con dos dedos de frente (o más) que, sin saber qué querer del todo, sabía muy en el fondo que es lo que más quería. Lo tenía claro. Y sabía que eso, ese fundamento, formaba parte de la base. Y ¿quién coño quita la base? Solo una persona que se ciega. Se ciega por algo. O mejor dicho, por alguien (en plural). ¿A caso no se puede combinar todo? ¿Por qué limitarse exageradamente? Es lógico que debías decir adiós porque así lo pedían tus adentros. Pero, joder, búscate un poco a tí mismo porque sé, estoy segura, que los últimos actos hechos en tu vida han sido realizados para encontrar la solución a eso que te perturba, y, ta...

Tremebundo

Hoy he hecho algo horrible. Tan horrible que no debo publicarlo por aquí, como si nada. Porque quieras o no, lo es todo. He hecho algo por lo cual no debería sentirme orgullosa pero sin embargo, me siento mejor. O no. Simplemente no me siento peor por haberlo hecho. Pero es algo tremebundo. Algo espantoso. No estareis entendiendo nada. Iba por la carretera, conduciendo, algo que por cierto adoro. He pasado una tarde entre arena y sol, con esa brisa que te remueve el pelo y luego te lo deja hecho un asco. Pues eso. He vuelto a conducir, de vuelta. Todo iba terminando, podría haber llegado sin pecar. Pero he pecado. Y el pecado no se puede solucionar. O al menos eso creo yo. Y he intentado solucionarlo, a mi manera. Aún sabiendo que no se podía, lo he hecho. Y en vez de hacer desaparecer el pecado, lo he multiplicado. Pero eso exteriormente, porque muy en el fondo, yo había dejado atrás el segundo pecado. Solo me refería al primero, y aún así lo estaba eliminando. Aunque esto en el...

"Final"

Últimamente he estado escribiendo cosas demasiado tristes. Últimamente he estado viendo la vida de una forma que nadie querría verla. Últimamente he estado malsoñando. (Soy consciente de que muchas veces escribo palabras que puede que ni siquiera existan). Pero desde hace exactamente cinco días y medio, mi vida ha cambiado. Puede que suene surrealista, poco creíble o algo descabellado. Pero es la realidad. He visto la luz, como se suele decir. He visto una puerta abierta, por fin. Y he ido hacia allí y ahora me siento, no muy feliz, pero si rozando el punto en el que te sientes bien y puedes llegar a disfrutar de todo un poco. Estaba harta de sentirme encerrada en mi propia coraza. Maltratándome día y noche, sin importarme mis propios sentimientos. Como ya escribí en otra entrada, el primero siempre tiene que ser uno mismo. Y a partir de ahí, los demás. No puedo decir que todo esté solucionado de la noche a la mañana, pero al menos sé que es el final de mi etapa mala, y el ...

Tan poco

Me sonríe. Sonrío. Digo "Buenos días". Lo recibo de vuelta. O no.  Pasa una familia, y otra, o a veces no. Puede que sean solo un par de parejas o algunos con una pizca de amistad. Dudo de la situación familiar de cada persona que pasa por delante. Aún así, en mi mente todos tienen un papel. Todos tienen una historia, y aunque no os lo creáis, esa historia es real. O al menos para mí lo es. Y con eso me basta. Cada vez que pasa alguien por delante de mi cinta (iba a decirlo de forma menos cutre pero no he encontrado las palabras adecuadas) siento que puedo imaginarme toda su vida. Miro que es lo que voy pasando, lo que le voy dando, y en mi mente solo pienso en cómo debe vivir esa persona. No os mentiré. Muchas veces siento envidia. O tristeza. O nostalgia. Muchas veces no sé exactamente lo que estoy sintiendo. Pero esas situaciones se dan a cabo cuando pasa una madre con sus hijos. Los ves ahí, enfadados, discutiendo, ignorándose a ratos...Y yo me paro a pensar. ¿...

Digresión

Hoy estaba leyendo, como de costumbre desde hace unas tres semanas, y justamente tenía que empezar nuevo libro. Este libro es más complejo que los demás. Cada dos oraciones hay algún término del cual desconozco su significado. Además, todo lo que describe o explica lo hace de una forma muy poética y profunda. Prosigo. En uno de los párrafos me he encontrado con la palabra digresión . Significa: apartarse del tema tratado. Y eso es justamente lo que venía a deciros. Que no puedo hablar de eso. Aunque me preocupe. Aunque me duela. No puedo dejarlo por escrito.

Del cuento

¿Alguien entiende la vida? Es decir, sé que no debemos buscar explicación a todo lo que nos pasa pero irremediablemente lo acabamos haciendo. Busco porqués que nunca sabré y creo que es mejor así. No me gusta vivir la realidad. ¿No os pasa?  La gente dice que prefiere una verdad dolorosa antes que una mentira pero yo no estoy muy segura de ello. Puede que penséis que estoy mal de la cabeza por preferir tragarme algo que no es cierto antes que asumir lo que verdaderamente es. Pero...¿de qué sirve saber la verdad y sufrir por ella? Y...¿qué tiene de malo estar en una mentira y de mientras poder ser feliz? Podría pensar en la verdad de todo lo que me pasa en la vida pero si lo hiciera, dudo que siguiera aquí. Mi mente convierte en esperanza todo lo malo o lo hace menos malo para poder seguir adelante. Dudo que me entendáis del todo. Deberíais estar en mi cabeza ahora mismo, o no, mejor que no, en serio. No os lo recomendaría nunca. En fin, prosigo. Podría pensar que mi ...

En algún momento

Me vuelvo a sentar delante del ordenador. No sé porqué pero al entrar en blogspot he ido a otro blog que hice en el 2015. Solo escribí dos entradas y bueno, las he leído. Recuerdo tan pero tan bien todo lo que sentí ese verano...No recuerdo los días exactos ni todo lo que pasaba con mi madre, pero me vienen momentos a la cabeza. Momentos como cuando un día estaba sentada en una de las sillas de la cocina con otra amiga, ahí estaba mi madre, delante de la chimenea con el móvil en las manos. Me dijo por primera vez que seguramente se iría a Suiza y que si quería ir con ella. Negué rotundamente. Le dije que yo nunca me marcharía de aquí y que si ella me quería, no debería irse. En ese época aún confiaba en ella y estaba segura que se quedaría. Pero como  podéis  ver, no acierto ni una. Otro momento que recuerdo como si fuese ayer, fue un día, un día de verano, en esos tiempos mi madre venía a verme los fines de semana. Yo no quería que se fuera, le supliqué que se quedara, y...

Todo hecho trizas

Estoy tan harta que no os lo podeis ni imaginar. No puedo respirar. No puedo seguir así. Sentada en una silla de "piel" negra. Desgastada, sucia. Como yo. Pienso. ¿Por qué coño pienso? ¿Por qué? No hago más que sufrir, que pasarlo mal. Echo de menos a personas. Pues sí, te echo de menos a tí, madre. Te odio tanto por haberte ido. Por haberme abandonado. Por haberme dejado aquí, con la tristeza, con la soledad. ¿Cómo has podido destrozarme la vida? ¿Cómo has podido irte sin pensar en mí? Sabes que soy débil, sabes que no puedo vivir sin tí. Tú lo sabías y, sin embargo, lo hiciste. Me has arrebatado el alma. Me has dejado por los suelos. Me has dejado sin habla, sin aliento, sin voz. Me has dejado con lágrimas en los ojos y ahogándome en el pozo de la amargura. Solo tú sabías como coño curarme y has tirado el puto antídoto por la ventana. No me has dejado solución. No me has dejado nada. Todo lo bueno ha desaparecido. Me has arruinado todo. ¿Cómo pretendes que pueda v...

Hacía demasiado tiempo que no escribía por aquí y, bueno, ahora mismo estoy sentada en una silla, en la habitación donde se sitúa el ordenador, y me he puesto a pensar en muchas cosas. En tantas cosas me he puesto a pensar que solo me venías tú a la cabeza. Y me ha venido a la mente, aunque pocas cosas buenas me vienen, regalarte unas palabras. Y ahí voy. A pesar de no saber ni como empezar. Me llamo Laura. Sí, sé que ya lo sabes. Y no, no creo que te acuerdes exactamente de mí. Me conociste en octubre del año pasado, un día de cena de cumpleaños. Fuimos de los primeros en llegar. Yo iba con una amiga y tu con otra, que coincidía en qué ella también era amiga mía. No sé ni si nos saludamos con dos besos o solo fue un: ¡hola! No me acuerdo.  Nos quedamos ahí hasta que llegaron los otros y nos sentamos en la mesa del restaurante, ahí en la terraza. Fumamos. Y me pediste el mechero. Lo saqué de mi bolsillo, era blanco, sin nada más, así de simple. Y algo tan y tan simple ...

El motivo

No sé por donde empezar a escribir todo lo que sentí. Voy a intentarlo, no prometo nada. La verdad es que no puedo entender porque tengo estos sentimientos últimamente. Tarde o temprano debía pasar. Desde esa noche lo supe. Supe que eso no podía ir bien. La típica historia de chica conoce a chico. Pero no es una historia como todas las demás. Es distinta. O al menos para mí, lo es. Juraría que nunca antes me había pasado esto. Relajaros, no estoy enamorada. Intento pensar más con la vagina que con el "corazón". Me gustaría poder decir que carezco de eso, que puedo vivir sin sufrir, que si lloro es de felicidad, que si algo no pasa pues me da igual...pero no, no soy así. Soy una persona sensible y, aunque parezca que no, le doy mil vueltas a todo. Qué se le va a hacer... Le conocí mucho antes de lo que pensaba. Pero ni él supo de mi existencia, ni yo de la suya. Pasaron los meses y llegó el día en que lo conocí "de verdad", quiero decir, nos presentaron. Ahí ...